Los padres son responsables de la supervisión de sus hijos. La intensidad de la obligación de supervisión de los padres disminuye cuando los niños se hacen cada vez más mayores. Cuando los niños se acercan a la mayoría de edad, se los considera más responsables de sus actos.
Cuando una organización (escuela o biblioteca) proporciona a los niños actividades en Internet, se recomienda como buena práctica, que se informe a los padres de las características de las actividades propuestas y de las exigencias que se derivan en materia de supervisión por parte de los padres.
Por ejemplo, una biblioteca pública puede ofrecer estaciones de acceso a Internet y tener una política de que las mismas sean utilizadas bajo la supervisión de las personas que tienen la responsabilidad de los niños en ese espacio. Si por el contrario, la biblioteca ejerce directamente la vigilancia sobre los monitores, debe implementar todos los recursos necesarios para ejercer su función de supervisión; teniendo en cuenta todos los riesgos posibles derivados de las actividades de los servicios de Internet.



